Mis humanas limitaciones no favorecen el ligero entendimiento que describe tu muerte. Me es difícil creer que hayas dejado de existir.
Eras tan pequeña...
No viviste más de dos años. Parecías una adulta por tu experiencia de vidas pasadas, pero sabemos muy bien que eras una pequeña en desarrollo. Tenías mucho por entregar y ahora sólo me dejas recuerdos de tu historia. Tu muerte ha sido injusta.
¿Cómo osaste optar por el suicidio? Te veías tan feliz en vida... me cuesta creer que sea posible tanta desgracia, tuya aunque no lo creas, y mía, al ver cómo te desvaneces en una silenciosa agonía.
Lamento no ir a tu funeral.
Descansa en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario